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Primeros dientes del bebé: cuándo salen, síntomas de la dentición y cómo cuidarlos

Cuándo salen los dientes de leche y en qué orden, qué síntomas son normales, cómo aliviar las molestias sin riesgos y cómo cepillarlos desde el primer diente.

Cuidados diarios · 6 min de lectura

La salida de los primeros dientes es uno de los hitos más esperados y, a menudo, también una etapa de babas, mordiscos y alguna noche más movida. En este artículo verás en qué orden y a qué edades suelen aparecer los dientes de leche, qué síntomas son propios de la dentición y cuáles no, cómo aliviar las molestias de forma segura, qué productos conviene evitar y cómo cuidar sus dientes desde el primer día.

Cuándo salen los dientes de leche y en qué orden

La mayoría de los bebés empiezan a echar los dientes en torno a los 6 meses, pero hay mucha variabilidad: algunos nacen ya con algún diente y otros no tienen el primero hasta pasado el año. Ambas situaciones pueden ser normales. En total, la dentición de leche está formada por 20 dientes, que suelen estar completos hacia los 2 años y medio.

Esta tabla recoge el orden y las edades orientativas que utiliza el NHS. Tómala como una referencia general, no como un calendario que tu bebé deba cumplir:

DientesEdad aproximada de salida
Incisivos centrales inferiores5–7 meses
Incisivos centrales superiores6–8 meses
Incisivos laterales superiores9–11 meses
Incisivos laterales inferiores10–12 meses
Primeros molares12–16 meses
Caninos (colmillos)16–20 meses
Segundos molares20–30 meses

Es frecuente que los dientes salgan algo desordenados o de dos en dos. Si tu bebé va por delante o por detrás de estas edades, pero por lo demás crece y se desarrolla bien, no suele ser motivo de preocupación.

Síntomas de la dentición

Algunos bebés echan los dientes sin apenas molestias y otros lo pasan peor. Los signos más habituales son:

  • Babeo abundante, que a veces irrita la piel de la barbilla o produce un pequeño sarpullido en la cara.

  • Ganas de morder y de llevarse todo a la boca.

  • Encías enrojecidas o hinchadas en la zona por donde va a salir el diente.

  • Irritabilidad y más necesidad de consuelo.

  • Dormir peor durante unos días.

  • Mejillas sonrosadas o frotarse la oreja del mismo lado.

  • Una temperatura ligeramente elevada, por debajo de 38 °C.

Lo que la dentición no explica

Es muy común atribuir a los dientes cualquier malestar, pero conviene ser prudente. Según el NHS, no hay pruebas de que la dentición cause diarrea, y la fiebre de 38 °C o más no se debe a los dientes. Si tu bebé tiene fiebre, diarrea, vómitos o está decaído, valóralo como un problema aparte: puede tener una infección que coincida con la salida de un diente. En nuestro artículo sobre fiebre en bebés y cuándo consultar tienes las pautas, y aquí te explicamos cómo medir correctamente la temperatura.

Cómo aliviar las molestias

No hace falta nada sofisticado. Estas medidas sencillas suelen ayudar:

  • Mordedores fríos, no congelados. Puedes enfriarlos en la nevera, pero no en el congelador: un mordedor congelado puede dañar las encías. Usa mordedores firmes, de una sola pieza y adecuados para su edad.

  • Masaje de encías. Con las manos bien lavadas, frota suavemente la encía con un dedo limpio.

  • Alimentos para morder, solo si ya ha empezado la alimentación complementaria y siempre bajo supervisión. Evita los alimentos con azúcar.

  • Limpiar las babas con suavidad para que la piel no se irrite.

  • Consuelo y paciencia: abrazarlo, distraerlo con un juego o acompañarlo más en los despertares. Si duerme peor unos días, en este artículo sobre despertares nocturnos tienes más contexto.

Si las molestias son intensas, consulta con tu pediatra antes de darle ningún analgésico: te indicará si conviene y la dosis según su peso. Puedes repasar las claves del uso seguro de medicamentos en bebés.

Qué evitar

  • Collares de ámbar y otras joyas de dentición (collares, pulseras o tobilleras). La FDA, la agencia sanitaria de Estados Unidos, desaconseja su uso porque suponen un riesgo de asfixia y estrangulamiento, además de lesiones en la boca e infecciones. No hay pruebas de que alivien el dolor.

  • Geles anestésicos con benzocaína en menores de 2 años. La FDA advierte de que la benzocaína puede causar metahemoglobinemia, un trastorno de la sangre poco frecuente pero grave, y recomienda no usarla para la dentición en bebés y niños pequeños. En general, no apliques ningún gel o producto en las encías sin que lo indique el pediatra.

  • Untar el chupete o el mordedor en azúcar, miel u otras sustancias dulces. Favorece la caries; además, la miel no debe darse a menores de 12 meses.

Cómo cuidar sus dientes desde el primero

La higiene bucal empieza en cuanto asoma el primer diente. Las recomendaciones del NHS y del consenso de las organizaciones de odontología españolas, encabezadas por el Consejo General de Dentistas, coinciden en lo esencial:

  • Cepillado dos veces al día, siendo la última la de antes de dormir.

  • Cepillo infantil de cabezal pequeño y cerdas suaves, adecuado a su edad.

  • Pasta con flúor de 1000 ppm desde el primer diente.

  • En menores de 3 años, una cantidad mínima, equivalente a un grano de arroz o una fina capa sobre las cerdas.

  • No hace falta enjuagar con agua después: basta con retirar el exceso de pasta.

  • El cepillado lo hace un adulto. Los niños necesitan ayuda y supervisión hasta, al menos, los 7 años.

Un truco práctico: siéntalo en tu regazo, con la cabeza apoyada en tu pecho, para ver bien los dientes. Al principio basta con unos movimientos suaves; lo importante es crear el hábito.

Cómo prevenir la caries del biberón

Los dientes de leche son vulnerables a la caries, sobre todo si están en contacto frecuente con líquidos azucarados. Para prevenirla:

  • No lo duermas con el biberón en la boca ni se lo dejes en la cuna.

  • No pongas en el biberón zumos ni bebidas azucaradas; ofrece solo leche o agua, según su edad.

  • No endulces el chupete con azúcar ni con miel.

  • A partir de los 6 meses, puedes empezar a ofrecerle agua en vaso o taza, y el NHS aconseja ir dejando el biberón a partir del año.

Primera visita al dentista

El Consejo General de Dentistas recomienda una primera revisión tras la salida del primer diente y, en cualquier caso, antes del primer año de vida. Es una visita sencilla: sirve para revisar la boca, detectar a tiempo posibles problemas y resolver tus dudas sobre higiene y alimentación. Mientras tanto, tu pediatra también revisa la boca en las revisiones del niño sano y puede orientarte.

Cuándo consultar con el pediatra

Lo que has leído son recomendaciones generales basadas en fuentes oficiales; la valoración de tu bebé corresponde a su pediatra. Consulta si:

  • no le ha salido ningún diente hacia los 18 meses;

  • tiene fiebre de 38 °C o más, o fiebre alta en cualquier momento: no la atribuyas a los dientes;

  • rechaza las tomas durante un tiempo prolongado, moja menos pañales o lo notas decaído (puede ayudarte nuestro artículo sobre cómo saber si el bebé come suficiente);

  • tiene diarrea, vómitos o un malestar que no mejora;

  • observas manchas blancas, marrones u oscuras en los dientes, o encías muy inflamadas o con pus.

Lleva el registro de sus dientes con Nidubi

Con el tiempo es fácil olvidar cuándo salió cada diente. Con Nidubi puedes anotar el día en que aparece cada uno y añadir notas sobre las noches más inquietas, las tomas o la temperatura. Así distinguirás mejor una racha de dentición de otros síntomas y tendrás la información a mano si el pediatra te la pide.

Fuentes

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