Fiebre en el bebé: a partir de cuántos grados preocuparse y qué hacer
Qué se considera fiebre en un bebé, cómo tomarle bien la temperatura, qué hacer en casa, cuándo usar antitérmicos y qué señales piden ir al pediatra o a urgencias.
Salud y vacunas · 7 min de lectura
La fiebre es uno de los motivos de consulta más frecuentes en los primeros años y casi siempre genera dudas. Aquí te contamos a partir de qué temperatura se considera fiebre según el método de medida, cómo tomarle la temperatura a un bebé de 0 a 2 años, qué medidas ayudan en casa y cuáles conviene evitar, qué papel tienen los antitérmicos y qué señales indican que debes consultar con el pediatra o acudir a urgencias.
Qué se considera fiebre en un bebé
Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), hablamos de fiebre cuando la temperatura alcanza o supera los 38 ºC medida en el recto. En la axila la temperatura suele ser algo más baja, por eso se considera fiebre a partir de 37,5–38 ºC, según el termómetro y el método que uses.
| Zona de medida | Se considera fiebre | Comentario |
|---|---|---|
| Recto | 38 ºC o más | La medida más fiable en bebés pequeños |
| Axila | A partir de 37,5–38 ºC | Cómoda y segura; da valores algo más bajos |
| Oído o frente | Orientativo | Menos fiables, sobre todo en los primeros meses |
Las décimas por debajo de esas cifras suelen deberse a que el bebé está muy abrigado, el ambiente es caluroso o acaba de llorar o de comer. Y un dato importante: la cifra del termómetro no indica por sí sola la gravedad. Lo que más orienta es cómo está el bebé: si come, si responde, si tiene buen color y cómo se comporta cuando le baja la temperatura.
Cómo tomar la temperatura a un bebé
Qué termómetro usar
Usa un termómetro digital. Los de mercurio ya no se venden y no se recomiendan por el riesgo si se rompen; si aún conservas uno, es mejor no usarlo. Ten un termómetro solo para uso rectal y otro para la axila, o límpialo bien después de cada uso.
Zonas recomendadas y no recomendadas
Recto: es la medida más exacta en lactantes, especialmente útil en menores de 3 meses.
Axila: es la opción más habitual en casa. Si da una cifra dudosa en un bebé muy pequeño, el pediatra puede indicarte confirmarla en el recto.
Oído (timpánico): poco fiable en bebés pequeños, porque el conducto auditivo es estrecho y la medida cambia mucho según cómo se coloque.
Frente (infrarrojos o tiras): sirve solo como orientación; si sospechas fiebre, compruébalo con un termómetro digital.
Boca: no se recomienda a estas edades.
La mano en la frente: no permite saber si hay fiebre ni cuánta.
Paso a paso
En la axila: sécala bien, coloca la punta del termómetro en el centro del hueco, baja el brazo del bebé y sujétalo pegado al cuerpo hasta que suene el aviso.
En el recto: pon un poco de vaselina en la punta, tumba al bebé boca arriba con las piernas flexionadas hacia el pecho e introduce solo la punta con suavidad, sin forzar. Sujeta el termómetro y al bebé hasta que suene.
Si acaba de bañarse o estaba muy abrigado, espera un rato antes de medir para que el resultado no se falsee.
Menores de 3 meses: siempre al médico, sin esperar
Si tu bebé tiene menos de 3 meses y fiebre, aunque parezca que está bien, debe valorarlo un médico sin esperar: acude a urgencias o contacta con tu centro de salud de inmediato.
A esta edad las defensas aún son inmaduras y una infección puede avanzar deprisa con pocos síntomas. Por eso no conviene darle antitérmicos antes de que lo vean, salvo que un profesional te lo indique, ya que pueden enmascarar la fiebre y dificultar la valoración.
Qué hacer en casa si tiene fiebre
En bebés mayores de 3 meses con buen estado general, estas medidas ayudan a que esté más cómodo:
Ofrece líquidos con frecuencia: pecho a demanda o biberón más a menudo. Con fiebre se pierde más agua y es fácil que coma menos de lo habitual. Puedes repasar lo esperable en cuánto debe comer un recién nacido.
Ropa ligera: no lo abrigues en exceso ni lo envuelvas en mantas para que sude. Abrigarlo hace que la temperatura suba.
Ambiente fresco y tranquilo, sin corrientes fuertes.
Vigila los pañales: que siga mojándolos es una buena señal de hidratación. Aquí tienes cuántos pañales moja un bebé al día.
Deja que descanse: no hace falta despertarlo para tomar la temperatura ni para darle un antitérmico.
Y lo que no se recomienda:
Baños con agua fría o paños helados: provocan escalofríos y malestar, y no ayudan.
Friegas con alcohol: el alcohol puede absorberse por la piel y ser tóxico para el bebé.
Darle ácido acetilsalicílico (aspirina) a niños, salvo indicación médica expresa.
La fiebre es un mecanismo de defensa
La fiebre no es una enfermedad, sino una respuesta del cuerpo para combatir infecciones, en su mayoría víricas y leves. No produce daño cerebral, y bajarla no acelera la curación ni previene las convulsiones febriles.
Por eso el objetivo no es bajar la cifra del termómetro, sino que el bebé esté bien. Si tiene 38,5 ºC pero juega, come y está tranquilo, no siempre es necesario medicarlo. Si está molesto, irritable o no quiere comer, un antitérmico puede ayudarle a sentirse mejor.
Antitérmicos: paracetamol e ibuprofeno
Los dos antitérmicos más usados en bebés son el paracetamol y el ibuprofeno. Ten en cuenta:
Paracetamol: puede usarse desde los primeros meses, pero en menores de 3 meses solo tras valoración médica.
Ibuprofeno: solo a partir de los 3–6 meses y siempre según indique el pediatra. Evítalo si el bebé está deshidratado o vomita mucho, salvo indicación.
La dosis depende del peso, no de la edad. Pide a tu pediatra que te la indique y anótala. Usa siempre la jeringa o el dosificador que trae el envase, nunca cucharas de casa.
Respeta el intervalo mínimo entre dosis que te indiquen y no superes las dosis diarias recomendadas.
No alternes paracetamol e ibuprofeno sin indicación médica: aumenta el riesgo de errores de dosis y no aporta más beneficio en la mayoría de los casos.
Revisa la composición de otros medicamentos para no duplicar el mismo principio activo.
Fiebre después de las vacunas
Es habitual que algunas vacunas produzcan unas décimas o fiebre en las horas siguientes, normalmente durante las primeras 24–48 horas, junto con irritabilidad o molestias en la zona del pinchazo. Con la triple vírica (sarampión, rubeola y paperas) la fiebre puede aparecer más tarde, aproximadamente entre 5 y 12 días después. Suele ser leve y pasajera.
Aplica las mismas medidas generales y consulta si la fiebre es alta, dura más de lo esperado o ves alguna señal de alarma. Pregunta en tu centro de salud si recomiendan alguna pauta concreta con cada vacuna. Puedes consultar qué vacunas tocan en tu comunidad en nuestro calendario de vacunación y en el artículo sobre el calendario de vacunación infantil en España.
La fiebre de un vistazo según la edad
| Edad | Qué hacer si tiene fiebre |
|---|---|
| Menos de 3 meses | Valoración médica sin esperar (urgencias o centro de salud). No des antitérmicos sin indicación. |
| De 3 a 6 meses | Consulta con el pediatra en el día. Medidas generales; paracetamol solo según su indicación. |
| De 6 meses a 2 años | Si está bien, medidas generales y observar. Antitérmico si está molesto, con la dosis por peso. Consulta si dura más de 48–72 horas. |
| Cualquier edad con señales de alarma | Urgencias o 112. |
Cuándo consultar con el pediatra
Acude a urgencias o llama al 112 si
tiene menos de 3 meses y fiebre;
aparecen manchas en la piel de color rojo oscuro o morado que no desaparecen al presionarlas (por ejemplo, con un vaso de cristal);
está muy decaído, cuesta despertarlo o no responde como siempre, incluso cuando le baja la fiebre;
tiene dificultad para respirar: respira muy rápido, se le marcan las costillas o hace ruidos al respirar;
tiene una convulsión;
llora de forma inconsolable o tiene la fontanela abombada;
tiene un color pálido, grisáceo o azulado.
Consulta con tu pediatra si
rechaza las tomas o come mucho menos de lo habitual;
moja pocos pañales o la orina es oscura y concentrada;
la fiebre dura más de 48–72 horas;
la fiebre reaparece después de unos días sin ella;
tiene vómitos repetidos, diarrea abundante u otros síntomas que te preocupan;
tienes cualquier duda: tu intuición también cuenta.
Lleva el registro con Nidubi
Cuando tu bebé está malito, es fácil perder la cuenta de a qué hora le tomaste la temperatura, cuándo le diste el antitérmico o cuántos pañales ha mojado. Con Nidubi registras en segundos la temperatura, las tomas y los pañales, y tienes toda la evolución a mano para compartirla con el pediatra si te la pide. También puedes seguir su descanso y repasar cuántas horas duerme un bebé según su edad.